¡Felices Pascuas!

En medio de una enorme incertidumbre, ésta Pascua del año 2020 marcará nuestro recuerdo, por qué la vivimos en medio de una pandemia que nos tomó por sorpresa, al igual que la resurrección de Jesucristo tomó por sorpresa a las mujeres que acudieron presurosas y de madrugada al sepulcro. La Resurrección del Señor también sorprendió a los apóstoles, a los seguidores de Jesús, a todos aquellos que lo habían condenado a muerte. 

Domingo de Resurrección: “Claro como el agua”

Ha llegado el día de la Salvación, ha llegado el día de NUESTRA SALVACIÓN, el día donde JESÚSNUESTRA PASCUA, vence indiscutiblemente a la muerte, una victoria fulminante, “tan clara como el agua”.

Sábado Santo: “Ahogarse en un vaso de agua”

El lavado de los ojos puede ser doloroso si no lo hacemos con el debido cuidado que ellos requieren, esto nos indica que son delicados y exigen ser tratados todo el tiempo con le debida atención ya que son indispensables para ver.

Viernes Santo: “Con el agua al cuello”

“¡Sangre, sangre!” Gritaba Santa Catalina de Siena en sus éxtasis místicos contemplando el misterio de la sangre de Cristo que lava nuestros pecados. Pilatos se lava las manos con agua ante la muchedumbre deseosa de sangre, para disimular su cobarde indecisión

Jueves Santo: “Agua estancada, agua envenenada”

Hace algún tiempo dentro de mis correrías pastorales me correspondió visitar un invernadero en donde se cultivaban flores; al llegar lo primero que tuve que hacer fue pisar un estanque ubicado en el centro de la puerta, todo aquel que quisiera entrar debía mojar sus zapatos; ante lo extraño de esta situación le pregunté a mi guía, el encargado del vivero, por la razón de ser de esta acción, a lo cual él me respondió:

Miércoles Santo: “Pañitos de agua tibia”

Este es tal vez uno de los pocos salmos que nos recuerdan la característica más emblemática de Dios, a saber, el dar a cada una de sus criaturas el don irrevocable de la LIBERTAD, condición que nos hace responsables frente a lo que hemos recibido. De esta manera, este Miércoles Santo, recordamos el llamado a la misión que se nos ha encomendado; ¿Vocación a qué?

Martes Santo: “Un baldado de agua fría”

Poco personajes bíblicos pueden resultar ser tan contrastantes en sus rasgos personales como Pedro. Su radicalidad e ímpetu no avanza siempre hacia la misma dirección. Él, discípulo de Jesús y originario de Betsaida, es un hombre capaz de mostrarse intrépido e incondicional y, a la vez, tan inseguro hasta rayar en lo deleznable.

Lunes Santo: “Como pez en el agua”

Dentro de la dinámica de apertura de “la llegada de la hora” del Señor, es decir, el inicio de su final, este gesto de ternura de parte de María hacia Jesús, marca el comienzo del fin, empieza el camino doloroso hacia su pasión. Esta mujer hace acopio a lo más preciado y costoso que había guardado a la espera del uso adecuado. 

Domingo de Ramos: “Baño de gato”

Muchas veces creemos que la frase popular ¨baño de gato¨ refiere a algo pasajero, a un lavado superficial; desde la personalidad a alguien simple, mediático, instantáneo, sin esencia. Pero la verdad sea dicha, investigando en el contexto ‘gatuno-felino’, este comportamiento animal tiene que ver con la auto-preservación de la vida, ya que el felino habiéndose alimentado contamina su pelaje.

"Predicar siempre, en todas partes y en todos los sentidos"

Santo Domingo de Guzmán

En el sitio web oficial de los dominicos colombianos, queremos llevar a cabo la misión de Domingo: el deseo de proclamar valientemente a Dios, de construir la vida comunitaria y de buscar la verdad en el mundo.

Hazte Dominico

¿Y si digo sí a este estilo de vida? La Orden de Predicadores, orden apostólica, se dedica a conocer, contemplar el mensaje revelado para luego trasmitirlo a los demás.

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